Hiperventilación (2010-2011)

Javier Cárdenas Tavizon, “Color Flood”, pintura acrílica sobre lienzo, 145 x 145 cms, 2010

Javier Cárdenas Tavizon, “Color Flood”, pintura acrílica sobre lienzo, 145 x 145 cms, 2010

Hiperventilación

 

Texto curatorial: Guillermo Santamarina

11 de noviembre de 2010

Exposición Multidisciplinaria

Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara

Sector Reforma:  Javier Cárdenas Tavizon, Santino Escatel, Alejandro Fournier

 

Hiperventilación.

Sistema de hiperventilación a un panorama en estado doliente por mediación de sinergismo.

Para la ocasión de un acercamiento propiciado por la insigne Universidad de Guadalajara en su puntual programa de difusión del arte contemporáneo, Sector Reforma, trío de tenacidades, que ya es más un organismo (acelerado por los experimentos individuales de sus inquietos componentes: Javier Cárdenas Tavizon, Santino Escatel y Alejandro Fournier) que meramente una entidad (por la que muchos hemos sido generosamente beneficiados) orientadora del trabajo de incontables artistas, estalla e incrusta sus excedentes imaginativos, en un operativo de hiperventilación, sustentado por meticulosas observaciones del contexto histórico actual, y por denuedo poético que atiza valores aferrados a nuestra cohesión coetánea: lo nuevo pero paradójicamente vulnerable e indefectiblemente adjunto al devenir de lo obsoleto; o la búsqueda del éxito en el realismo, y la inevitable y consecuente exacerbación de la fragilidad personal; o la reparación de la fe como elemento preceptor de conmutación.

1. Sobre la primera capa de configuración arriba mencionada, particularmente manifiesta en las obras que Santino ha traído a la exposición, Rubén Romero comenta: “El génesis de un producto novedoso pareciera depender únicamente de la capacidad heurística y creativa de un individuo, que le permitiera manipular la materia para concluir en cualquier manifestación de referente virginal. Y sin embargo, la ilusión del encuentro epifánico con lo enteramente nuevo es un tema hoy ya superado por la resignación al antecedente desde la intertextualidad.”

“La noción de lo nuevo depende de un intercambio dependiente y constante, de nomenclatura y posicionamiento cultural de las ideas y los objetos desde la perspectiva de una sociedad en un momento específico. El devenir de lo novedoso a una relación heterogénea entre lo profano y lo culturalmente legítimo e incluso importante, sugiere que esta relación de significaciones opuestas generan la misma inercia que provoca el movimiento ideológico de una cultura.”

“El accidente, la tragedia, la interrupción funcional, como el espacio profano, es lo otro, al que se responsabiliza el intercambio histórico, aquello que la cultura no tiene ni puede controlar y por eso resulta dominada por ello. Así, lo nuevo es lo que muestra, hace accesible y permite comprender a lo otro. También se entiende como el resultado de determinadas estrategias cultural económicas de transmutación de valores que tienen como condición el conocimiento de mecanismos culturales efectivos. Se distingue de lo simplemente diferente con el hecho de situarse en relación a lo valioso y lo obsoleto.”

La imagen de una eminente catástrofe que volatizaría un nuevo símbolo de poder político y económico (un edificio de Rem Koolhaas, sede de la televisión china encendido por el contacto accidental de fuegos pirotécnicos que celebraban la llegada de un nuevo año) será no un anuncio del fin de la historia, o la alegoría de prematuras muertes del hombre, sino un monumento sublime a la eterna exigencia de producción de lo nuevo, “la exigencia a la que todo el mundo debe someterse” afirma categóricamente Boris Groys “la única realidad expresada en la cultura.”

Las obras de Santino aseguran la lógica que Groys reinscribe: “el hombre de cultura, que en el fondo vive siempre con el miedo a que la cultura decaiga definitivamente y con ella desaparezca y del todo, la memoria histórica acerca de él después de su muerte biológica, se identifica gustosamente de modo simbólico con aquellas fuerzas profanas que quieren destruir la cultura, para poder sobrevivir simbólicamente, junto a ellas, a la caída que sobrevendrá a los valores culturales. Ya los pueblos primitivos se identificaron con las fuerzas de la naturaleza que les amenazaban para, mediante ese truco mágico, convertirse en aliados de la naturaleza en el momento decisivo.” 

2. Sobre la segunda capa que fusiona la presente hiperventilación y que Alejandro Fournier ha decidido esgrimir en carne propia, puede asociarse un antecedente emblemático en la historia del rock: la aparición de la primera obra del legendario grupo británico King Crimson: In the court of the crimson king (Island Records – Londres, 1969), emblemática de nacimiento melancólico y de conciencia última ante la ineludible deriva en un panorama de alienación. Obra, por cierto, muy apreciada desde temprana edad por el mencionado escultor, pintor, fotógrafo, y ahora corrosivo cantautor que presenta en la exposición su primera (no sabemos si única) exploración musical en la psicosis del siglo veintiuno.

Fournier –Joe from Wisconsin, para la situación- asimila un carácter (como Bowie o Barrett, en estados frenéticos) para una nueva etapa de su proceso, y como el personaje que aparece en la portada del Rey Carmesí (que por cierto, en algún momento de su adolescencia Alejandro interpretó en los muros de su casa), no postergará sus desasosiegos. 

Aquí el comentario de Hippocampus recogido del portal Rate your music que refiere al conmovedor sentimiento que fluye por el famoso disco con que surgió el género de rock progresivo ya hace más de cuatro décadas:

“So here’s this wonderful album that everyone seems to enjoy, but does everyone know what it means?

I talk to the wind

The wind does not hear

The wind cannot hear

The album takes a very negative and depressing look at society, an observation that evades most people, and points out the near impossibility of making it known to those who haven’t seen it for 

themselves. In that, it is a very sad album, envisioning a tragic and inevitable end to our civilization. Maybe you look around you and see disillusion and much confusion, but what can you do about it when no one listens? What kind of tomorrow can we expect when our leaders are just as hopeless as everyone else?

This is a monumental piece of music, a work of art that speaks on a very deep level and, certainly, one of the saddest albums ever known.”

3. Con la siguiente escena de carcoma que he tomado prestada a Leopoldo Lugones, intento trazar, sino un baso comunicante, por lo menos un trasiego paralelo a los dispositivos que Javier Cárdenas ha configurado, y que propongo como tercer componente de la muestra de los reformas: 

“Los esqueletos de las ciudades destruidas iban poco a poco desvaneciéndose. Algunas piedras quemadas, era todo lo que restaba ya: trozos de arcos, hileras de adobes carcomidos por la sal y cimentados en betún… El monje reparó apenas en semejantes restos, que procuró evitar a fin de que sus pies no se manchasen a su contacto. De repente, todo su viejo cuerpo tembló. Acababa de advertir hacia el sur, fuera ya de los escombros, en un recodo de las montañas desde el cual apenas se los percibía, la silueta de la estatua.”

“Bajo su manto petrificado que el tiempo había roído, era larga y fina como un fantasma. El sol brillaba con límpida incandescencia, calcinando las rocas, haciendo espejear la capa salobre que cubría las hojas de los terebintos. Aquellos arbustos, bajo la reverberación meridiana, parecían de plata. En el cielo no había una sola nube. Las aguas amargas dormían en su característica inmovilidad. Cuando el viento soplaba, podía escucharse en ellas, decían los peregrinos, cómo se lamentaban los espectros de las ciudades.”

“Sosistrato se aproximó a la estatua. El viajero había dicho verdad. Una humedad tibia cubría su rostro. Aquellos ojos blancos, aquellos labios blancos, estaban completamente inmóviles bajo la invasión de la piedra, en el sueño de sus siglos. Ni un indicio de vida salía de aquella roca. ¡El sol la quemaba con tenacidad implacable, siempre igual desde hacía miles de años, y sin embargo, esa efigie estaba viva puesto que sudaba! Semejante sueño resumía el misterio de los espantos bíblicos. La cólera de Jehová había pasado sobre aquel ser, espantosa amalgama de carne y de peñasco. ¿No era temeridad el intento de turbar ese sueño? ¿No caería el pecado de la mujer maldita sobre el insensato que procuraba redimirla? Despertar el misterio es una locura criminal, tal vez una tentación del infierno. Sosistrato, lleno de congoja, se arrodilló a orar en la sombra de un bosquecillo…”.

Las obras de Javier, experimentando en la energía magnética y atravesando por ámbitos de fantasmagoria, son signos de aquello que sobrepasa la gravedad. Cuestionamientos al “ver atrás” donde sólo quedará una ciudad en cenizas, el suceso contrario que determinó a la estatua de sal y que un misterio cuajó así, cuando por poca fe su sustancia deseó permanecer en lo atávico, en antagonismo con la conmutación, y no enfrentar el riesgo de lo nuevo. Estos dispositivos de Javier pueden ser, acorde a otras ideas de Boris Groys, “conjunciones en el ámbito de lo peligroso que nunca se agota definitivamente… materia de lo nuevo que es un nuevo objeto de miedo, un nuevo peligro, una nueva cosa valorizada y peligrosa… que reitera que la producción de lo nuevo es la exigencia a la que todo el mundo debe someterse para encontrar en la cultura el reconocimiento al que aspira: y que en caso contrario, no tiene ningún sentido ocuparse de los asuntos de la cultura… lo nuevo es insoslayable, inevitable, irrenunciable.”

Finalmente, como he dicho antes, este sistema de hiperventilación que nos propicia Sector Reforma, no es un encuentro accidental de tentativas de un grupo de individuos que coinciden regularmente en espacios, tiempos e intereses artísticos afines, además de camaradería. La presente experiencia se concentra sinérgicamente, y me parece, puede confirmarse como unidad sistémica.

La sinergia es un concepto que proviene del griego ‘synergo’, lo que quiere decir literalmente ‘trabajando en conjunto’. Su significado actual se refiere al fenómeno en que el efecto de la influencia o trabajo de dos o más agentes actuando en conjunto es mayor al esperado considerando a la sumatoria de la acción de los agentes por separado.

Una organización es considerada sinérgica cuando los órganos que lo componen no pueden realizar una función determinada sin depender del resto de los miembros que componen dicha organización. De aquí viene la afirmación aristotélica relacionada con este concepto: “el todo no es igual a la suma de las partes”, u otros lo argumentarían utilizando el siguiente razonamiento matemático: 2 + 2 = 5, lo cual es un absurdo en términos absolutos, pero tiene sentido desde el punto de vista sistémico. Por ende, el total corresponde a la conservación del sistema teniendo en cuenta la acción en conjunto que realizan sus componentes.

Un sistema consiste básicamente en un conjunto de componentes que se relacionan, intentando alcanzar uno o más objetivos. He aquí la relación existente entre la teoría general de los sistemas y el concepto de sinergia. Sin embargo, sólo se da la sinergia cuando el o los objetivos logrados por la organización o sistema son alcanzados con creces, considerándolos como un resultado obtenido en conjunto mayor o mejor que el posible de alcanzar producto de sus órganos o partes individualmente.

Hasta ahí entonces. Deseo que sus sentidos no estén sitiados y que en efecto, como terapia homeopática, les toque esta experiencia a profundidad.

Sector Reforma es una fórmula eficiente de proyección de talento sustentado en lo mencionado, y por otros factores que aquí ya no cupo citar. Me queda claro que son, o es la entidad, ejemplo de imaginación, de coherencia constructivo-conceptual, de solvencia ética, y de liderazgo poético en esta cada vez más difícil y lóbrega superficie del arte de nuestro país. 

Guillermo Santamarina.

(En el asfixiante otoño de 2010)

 

 

Santino Escatel, “Before Dawn”, video instalación sensorial, 10 minutos

Santino Escatel, “Before Dawn”, video instalación sensorial, 10 minutos

Javier Cárdenas Tavizon, “Emission“, Intervención sobre el espacio, pintura acrílica y polvo de color, 435 x 670 x 435cms., 2010

Javier Cárdenas Tavizon, “Emission“, Intervención sobre el espacio, pintura acrílica y polvo de color, 435 x 670 x 435cms., 2010

Javier Cárdenas Tavizon, “El poder está en tus manos”, escultura, acrílico y material magnético, 26 x 26 x 66 cms., 2010

Javier Cárdenas Tavizon, “El poder está en tus manos”, escultura, acrílico y material magnético, 26 x 26 x 66 cms., 2010

Javier Cárdenas Tavizon “Mindstream”, escultura, acrílico y material magnético, 100 x 100 cms., 2010

Javier Cárdenas Tavizon “Mindstream”, escultura, acrílico y material magnético, 100 x 100 cms., 2010

Vista de una de las salas, exhibición “Hiperventilación”, Museo de las Artes (MUSA)

Vista de una de las salas, exhibición “Hiperventilación”, Museo de las Artes (MUSA)

Alejandro Fournier, “Cabina-Another Anarchy”, serie Joe from Wisconsin, video instalación: tablaroca, vidrio, material de alta densidad, cintas de colores, stencil, audífonos y proyección de video, Loop de 3:02 minutos, 2010

Alejandro Fournier, “Cabina-Another Anarchy”, serie Joe from Wisconsin, video instalación: tablaroca, vidrio, material de alta densidad, cintas de colores, stencil, audífonos y proyección de video, Loop de 3:02 minutos, 2010

Alejandro Fournier, “Lp-cd JFW”, serie Joe from Wisconsin, 13 tracks, 44.5 minutos, 1000 piezas, incluye un booklet-fanzine de 28 páginas, 2010

Alejandro Fournier, “Lp-cd JFW”, serie Joe from Wisconsin, 13 tracks, 44.5 minutos, 1000 piezas, incluye un booklet-fanzine de 28 páginas, 2010

Santino Escatel, “Implosión”, proyecto para escultura urbana, pintura, óleo sobre tela

Santino Escatel, “Implosión”, proyecto para escultura urbana, pintura, óleo sobre tela

Santino Escatel, “Gran empresa la ciudad”, gráfica sobre muro, azulejos y grafito, 198 x 165 cms., 2010

Santino Escatel, “Gran empresa la ciudad”, gráfica sobre muro, azulejos y grafito, 198 x 165 cms., 2010

Santino Escatel, “Desmesurable”, escultura, placa de acero y muro, 2.90 metros de diámetro x 3“ x 11/2“, 2010

Santino Escatel, “Desmesurable”, escultura, placa de acero y muro, 2.90 metros de diámetro x 3“ x 11/2“, 2010

JFW, Escultura de Acrilico, Alejandro Fournier, 2010

JFW, Escultura de Acrilico, Alejandro Fournier, 2010

Alejandro Fournier, “Cabina-Another Anarchy”, serie Joe from Wisconsin, video instalación: tablaroca, vidrio, material de alta densidad, cintas de colores, stencil, audífonos y proyección de video, Loop de 3:02 minutos, 2010

Alejandro Fournier, “Cabina-Another Anarchy”, serie Joe from Wisconsin, video instalación: tablaroca, vidrio, material de alta densidad, cintas de colores, stencil, audífonos y proyección de video, Loop de 3:02 minutos, 2010

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